El Viernes Santo se ha vivido en Adra como la jornada más sobrecogedora, marcada por los actos litúrgicos y el recuerdo de la Pasión y Muerte de Cristo. La ciudad ha permanecido en un ambiente de respeto y recogimiento durante todo el día. Por la noche, la procesión del Santo Entierro, a cargo de la Cofradía de la Expiración, ha recorrido las calles con el Santo Sepulcro y María Santísima de los Dolores en su Soledad. El acompañamiento del Coro Infantil ‘Pedro Mena’ de Adra aportó una atmósfera única, intensificando la emoción de un cortejo que reflejó el dolor y la esperanza.

