Las fiestas de San Marcos son mucho más que una cita marcada en el calendario para los abderitanos y vecinos de la comarca. Cada 25 de abril, la ciudad milenaria se vuelca con una de sus tradiciones más arraigadas, una celebración que mezcla fe, identidad popular y convivencia. Declarada Fiesta de Interés Turístico de Andalucía en 2007, esta fiesta constituye uno de los grandes símbolos culturales del municipio que se mantiene vivo generación tras generación.

La devoción a San Marcos en Adra se remonta al siglo XVIII. La tradición sitúa el origen de estas fiestas en el año 1754, cuando Cristóbal Robles y Barrio, primer alcalde mayor de Adra, Berja y Dalías, donó una imagen del evangelista a la parroquia abderitana. Procedente de Beas de Segura, donde el culto al santo estaba profundamente extendido, Robles contribuyó a implantar una devoción que acabaría convirtiéndose en una de las señas de identidad de la ciudad. Desde entonces, San Marcos pasó a ser considerado protector de agricultores y ganaderos, estrechamente vinculado al mundo rural y al trabajo del campo.

Con el paso de los siglos, la celebración evolucionó hasta transformarse en una gran fiesta popular que combina los actos religiosos con actividades lúdicas y tradicionales. La procesión y romería del patrón siguen siendo el corazón de la festividad, pero alrededor de ellas han crecido costumbres muy características como el reparto de rosquillas bendecidas, las carreras de cintas, el paseo de caballos y carruajes, las verbenas populares o el tradicional recorrido por la Estación de San Marcos.

San Marcos representa además un homenaje permanente a las raíces agrícolas de Adra. Aunque la ciudad ha evolucionado económica y socialmente, la figura del patrón continúa simbolizando el esfuerzo de generaciones de agricultores que hicieron prosperar esta tierra. Por eso, cada año miles de personas participan en una jornada donde conviven la devoción religiosa y el orgullo por las tradiciones heredadas.

La programación de este año 2026 vuelve a combinar historia, cultura popular y ambiente festivo. Los actos comenzaron el 18 de abril con concursos de juegos populares, sevillanas y el tradicional “Subastao”, prolongándose hasta el 3 de mayo con el novenario y el recorrido de la Hermandad por la Estación de San Marcos.

Entre las actividades destacan el campeonato de ajedrez, el paseo de caballos y carruajes, las carreras de cintas y el concurso de escaparates y fachadas engalanadas.

El día grande, el 25 de abril, arrancó desde primera hora de la mañana con la tradicional diana musical y el multitudinario reparto de unas 6.000 rosquillas bendecidas, una de las imágenes más emblemáticas de estas fiestas. Posteriormente se celebró la Santa Misa y la esperada procesión-romería de San Marcos, acompañada por cientos de vecinos y visitantes. La jornada concluyó con la Gran Traca y la verbena popular, poniendo fin a una celebración que cada año reúne a toda la ciudad en torno la programación.

San Marcos sigue siendo hoy uno de los grandes pilares festivos Adra. Una fiesta que no solo mantiene viva la devoción al patrón de los agricultores, sino que fortalece el sentimiento de pertenencia de todo un pueblo orgulloso de su historia y de sus raíces.